Creación, trayectoria y modificaciones
La Escuela de Educación Técnico Profesional Nº455, Esperanza, tiene sus jóvenes 94 años, sus actividades comenzaron el 13 de Abril de 1925. El decreto del Superior Gobierno de la Nación, que autoriza su creación dice : “Bs. As.. 28 de Marzo de 1924. De acuerdo con lo dispuesto en el inciso 12, ítem 70, anexo E del Presupuesto vigente que destina una partida para la instalación y funcionamiento de varias Escuelas de Artes y Oficios. El Presidente de la Nación Argentina Decreta : Art.
1º): Créanse las Escuelas de Artes y Oficios a las que hace referencia el ítem mencionado, las que regirán por el Reglamento y Plan de Estudios de las similares que actualmente funcionan, debiendo tener cada una de ellas el personal que a continuación se expresa : Director y clase anexa $ 500.-, Secretario - Contador y clase anexa $ 260.-, Centro Maestro de Carpintería $ 260.-, Centro Maestro de Herrería $ 260.-, Maestros de grados $ 280.-, Mayordomo encargado de depósito de materiales $ 160.-, cuyos sueldos se imputarán a la partida arriba citada.- Art.
2º): Una Inspección General procederá a la organización de dichas escuelas y propondrá al Ministerio en cada caso, las medidas que crea convenientes. Art.
3º): Comuníquese, publíquese y pase a la Dirección Administrativa, a los efectos de las previsiones correspondientes. Fdo. : Alvear - Sagarna Las gestiones para la concreción de este anhelo las realizó el Diputado Nacional santafesino Dr. Isaac Francioni, teniendo en cuenta que nuestra ciudad era eminentemente industrial por aquellos años. La organización fue tema del Ingeniero Luis Peresutti, designado Director en 1925, colaborando en la función de Maestro de Enseñanza General, el Sr. Atilio Grattarola, quien se desenvolvió también como secretario. Debido al beneplácito con que fue recibida en la comunidad esperancina, ésta colaboró para la concreción de la misma. Adquirió todos los elementos necesarios : máquinas, herramientas, útiles, etc., construyó además una verja de protección que, por falta de presupuesto, el Estado no podía realizarla. No se ha encontrado, hasta el momento, documento alguno que dé fe de esto, solo lo recordaron los vecinos y exalumnos más antiguos, quienes, habiendo sido partícipes de la misma, lo testimonian. Puede decirse que, casi desde el primer día de sus actividades, la escuela puso de manifiesto que se encaminaba hacia el éxito, ya que los frutos de su labor no se hicieron esperar. No debemos olvidar que su matrícula, el primer año, era de 45 alumnos, los que concurrían a los cursos diurnos (para aprender) y nocturnos (para trabajar, confeccionando ejes, bancos, etc., que posteriormente serían utilizados en la misma escuela. Algunos exalumnos que egresaron en aquellos tiempos, se desempeñaron con brillantez en el medio. Al nombramiento del Director, le sucedieron otros, los que con su dedicación, esmero y sacrificio, contribuyeron al prestigio de la institución, con el paso del tiempo, los planes de estudio se fueron adecuando a los nuevos tiempos y necesidades, como así también sus instalaciones, hasta llegar a ser la escuela que hoy es, de la que todos somos partícipes y, por lo tanto, de la que debemos sentirnos orgullosos.